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Alimentos que encienden la libido. Aunque la ciencia insiste en desconocer su validez, ciertos sabores y olores se perpetúan desde hace siglos como disparadores de la actividad sexual. Por Paula Andaló
Desde el comienzo de los tiempos el hombre buscó en los alimentos la llave secreta para incrementar su libido e inauguró el culto a los afrodisíacos. Son estímulos amatorios, ya que el nombre remite a la diosa griega Afrodita (Venus en la mitología romana), que personifica el impulso sexual, la procreación y el poder del amor. Así, en todas las culturas existen recetas mágicas, sabores especiales y bebidas prohibidas que, se cree, mejoran la actividad sexual. El periplo de estos alimentos es curioso: sin que se haya demostrado científicamente su validez, fueron legitimados por el paso del tiempo, a través de leyendas orales, cuentos populares y hasta la más alta literatura.
Según explica a Salutia Daniel De Girolami, jefe de Nutrición del Hospital de Clínicas, los alimentos afrodisíacos tienen una fuerte tradición, pero su utilidad no está comprobada con trabajos de laboratorio. Es decir que no tienen un consecuencia farmacológica demostrada. De todas formas, considera que tienen un "costado positivo": pueden provocar un efecto placebo y ayudar a la persona a lograr el objetivo buscado. En el tema de los afrodisíacos según De Girolami es aplicable la popular frase "las brujas no existen pero que las hay, las hay".
Menú para encender la libido Los alimentos que, se cree, tienen efectos afrodisíacos son: las nueces, el apio, el ajo, las aceitunas (especialmente las negras), todas las variantes de mariscos, la carne de tiburón y de pez espada, el caviar, el jengibre, las frutas tropicales como el mango y la palta. Otros alimentos son los granos, como lentejas, porotos blancos y rojos, frutos secos, cereales, huevo, lechuga y brócoli. En bebidas, el vino es considerado el mejor de los estimulantes. Luego, le sigue el champagne. La vitamina encendida Un capítulo aparte merecen aquellos alimentos ricos en vitamina E que, como recuerda De Girolami, es considerada desde hace mucho tiempo como la vitamina de la fertilidad. La nutricionista Silvia Espósito explica que la vitamina E, como es liposoluble, se utiliza en tratamientos para mejorar la calidad de los espermatozoides. Por eso le quedó una suerte de "aura sexual".
Sonidos, texturas y olores La creencia popular es sabia: casi todos los alimentos catalogados como afrodisíacos tienen enorme valor nutritivo y ofrecen al cuerpo sensaciones de calor y vitalidad. Eso, dicen los especialistas, podría ser el secreto por el cual los antiguos vincularon el consumo de estos productos con el mejoramiento de la potencia sexual. Sin embargo, para los antiguos afrodisíaco no sólo era sinónimo de comida sino también de aquellos elementos -olores, ambientes, texturas- que ayudaran a seducir a la pareja con más potencia. Historia de la seducción Además de los alimentos, definidos como afrodisíacos gustativos, según el Diccionario de Afrodisíacos de Tikal, existen otras tipificaciones de la encantadora palabra. Son las siguientes: -Afrodisíacos auditivos: utilizan la voz como vía de seducción, ya que por su inflexión, tono o volumen puede ser una incitación profundamente excitante. -Afrodisíacos táctiles: se pueden originar a partir del mínimo roce con un cuerpo deseado, ya sea por el contacto de los dedos, las caricias o breves aproximaciones con la lengua. -Afrodisíacos visuales: tal como las telas que mujeres griegas utilizaban en las fiestas; adheridas al contorno del cuerpo, marcaban las formas y "fomentaban peligrosamente el erotismo", según las palabras de Séneca, filósofo de la corte del romano Nerón. -Afrodisíacos olfativos: esencias y perfumes exquisitos que provocan estímulos amatorios. Sin ir más lejos, las feromonas, compuestos químicos generados por el organismo, serían, según la nueva mirada de la ciencia, un estimulante sexual. Los romanos y los árabes utilizaban los perfumes como herramientas de seducción. En uno de sus párrafos, el Cantar de los Cantaresdice: "Sus labios como lilas derramando dulce aroma, los ungüentos y perfumes regocijan el corazón, áloes con todos los perfumes principales...". Más cerca, las novelas de Emile Zola contienen numerosas alusiones al impacto sexual que provocan los olores. Giacomo, un famoso chef de la Italia medieval, en su libro de recetas define a la ensalada de apio, nueces, ostras y aceitunas mezcladas con aceite de oliva como la combinación perfecta para estimular al amante. Esto, agrega, acompañado con una copa de vino y "ropas apropiadas" garantizarán, en el pasado y en el presente, el éxito de una noche de amor. Nota de marzo de 2000 fuente: www.salutia.com
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