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Existen muchas formas y variadas de aprender un idioma diferente a nuestra lengua materna: apuntarse a un curso intensivo, acudir a la escuela oficial de idiomas, viajar y/o trabajar en el país donde se habla la lengua, el aprendizaje autodidacta, leer audiolibros, ver películas en versión original, etc, etc. De ellos, sólo unos pocos nos garantizan que aprenderemos un idioma en un tiempo razonable y que se basan en métodos en los que el aprendizaje está unido con la diversión y la posibilidad de practicar aquello que se ha aprendido en el mismo momento, porque no siempre "la letra con sangre entra". Uno de estos métodos es el intercambio.
Hace ya unos cuantos meses que leí un anuncio, bastante llamativo, de un estudiante alemán que se encontraba estudiando español en Valladolid y que buscaba un intercambio para aprender español y conocer gente. Decidí llamarle y acudir a la cita dos o tres veces por semana pues también yo quería aprender alemán. El intercambio duró al menos cinco meses. Por entonces yo desconocía esta nueva manera de aprender un idioma diferente en mi propia ciudad, pero ahora que estoy en Bruselas creo que este es uno de los sistemas que puede dar resultado para mejorar mi todavia pauperrimo nivel de francés. Dicho y hecho, hace poco que he puesto un cartel en el Instituto Cervantes de Bruselas y, pese a que sólo me han llamado un par de personas, también me he animado a acudir a la cita de otros estudiantes de español. La intención es clara, quedar todas las tardes con alguien, al menos una hora, en algún lugar bar o café, eso sí, con poco ruido, para hablar y practicar lo aprendido; también para poder compartir aquellas expresiones que no vienen en los libros o poder corregir mutuamente los errores "garrafales" que a todos nos gusta evitar cuando hablamos correctamente una lengua. Las ventajas de hacer intercambio son notables cuando se lleva bastante tiempo quedando con bastantes personas, no sólo por que se aprende más rápido, sino también porque gracias a este medio de aprender otra lengua, se pueden conocer muchos aspectos de otra cultura que descocemos; e incluso también nos podemos sorprender de lo poco que conocemos de nuestro propio idioma. Respecto de los inconvenientes, sólo pueden aparecer cuando alguna de las dos personas no se lo toma demasiado en serio o no trata de enseñar ni aportar nada a la otra; se trata de un intercambio y de un diálogo, no de un monólogo, ni de unas clases particulares. Pues lo dicho, si te atreves a practicar este método seguro que te resultara más fácil y verás los resultados enseguida. Parlez-vous français? ¿Quieres mejorar tu español?¿Quedamos?¿Por qué no? |